Estoy mejor que nunca. Como no hacerlo, si por fin me encuentro nuevamente; como no hacerlo si por fin dejo que me encuentren; como no hacerlo si ahora vuelvo a comprender que en la crueldad de la vida es donde se esconden los mejores tesoros de uno mismo; como no hacerlo si tengo la constancia de que hay algo al otro lado del sol; como no hacerlo si ahora tengo la oportunidad de coquetear con las tensiones del prójimo, que generan mi rebeldía; como no hacerlo si lo racional es placebo y lo irreal no deja de ser fútil.

jueves, 12 de junio de 2014

MUNDIAL 2014

Hoy amanece como cualquier otro día de invierno, asomando aquel sol de estación que surge como luz de neón: blanco, frio, desalmado; para luego convertirse en el halógeno enceguecedor del mediodía, candente, quemante como una estufa que pierde esencia en cuanto se adolece aquella luz que irradia. Poco a poco las cosas van tomando brillo y color, resaltando el fresco verde que aún queda en algunas laderas amarillentadas en su mayoría, mientras la efervescencia de la ciudad toma cuerpo en ebullición, agudizándose los decibeles de un caos social casi programático. Escenas que no reflejan propiamente nada más trascendental que la alucinación cósmica. Placeres de la vida que nos han sido dotados junto a nuestra naturaleza racionalista y de evolución continua.

Sin embargo a la par, todas las naciones del mundo giran con brutal expectativa ante el placebo más mediatizado de nuestros tiempos, dando qué hacer a más de once cabezas de Estado, los cuales, junto a 160 mil efectivos represores condecorados como defensores del orden y 60 mil individuos apiñados en una gradería, perdiendo cada uno su individualidad mientras se funden mohosamente como larvas en el panal, esperando sádicamente el derramamiento de sangre con que el circo pueda doparlos, para que los delirios se les aferren hasta fuera de la arena, donde la miseria se hace tan lastimera que sus cobardías prefieren negar y ahogar: servicios públicos caros e ineficientes, corrupción política, marginalidad y amplia brecha social; más de 10 homicidios por cada 100 mil habitantes; casi 4 millones de niños brasileros que adolecen de educación formal; más de 240 mil familias sin acceso a servicio de electricidad; en un país donde el 50% de su PIB debe ser destinado al pago de deuda pública, un país donde se pretende esconder la pobreza bajo el tapete de césped sintético (gentifricación).

Mientras tanto, el derroche muestra inversiones de más de 11 mil millones de dólares; hay estadios en los que se ha invertido más de 500 millones de dólares, lo que equivaldría a la construcción y equipamiento de más de 20 hospitales, 100 escuelas públicas, 2 aeropuertos o un sistema de transporte mejor integrado y más inclusivo. Dirán que es inyección a la economía, pero no se está cubriendo directamente con las necesidades de la gente y los únicos reales beneficiados son los grandes empresarios que lucran con la miseria humana. Acá vemos (o se puede ver aunque quieran cegarlo) un evento en el que algunos de sus participantes perciben salarios incluso 100 veces mayores al sueldo mínimo establecido en el país al que representan. Quien creen que se beneficia, ¿el pueblo marginado o el goleador de temporada? En tiempos de apropiada punición a la trata de blancas, encontramos tráfico de pases por las prostituidas rodillas más caras del planeta, que con 90 minutos de juego pueden costearle vacaciones a sus próximas generaciones, viendo como turistas la miseria de sus propios orígenes.

Es difícil entender cómo vamos perdiendo aquella capacidad de contemplación, cómo relegamos el espíritu humano de admirar la perfección del cosmos, mientras el verde de la naturaleza se torna en pasto plástico y el rítmico correr de los animales de sabana se corroe usurpado por once bípedos de un color, lidiando contra otros once de distinta gama artificial, persiguiendo oligofrénicamente una pelota cual presa nutritiva, que rinden espectáculo a través de un cristal luminoso idiotizador e hipnótico, conglomerando a cientos (miles, millares) de papamoscas que dejan el cerebro en un congelador por la próxima etapa de invernación. Así de difícil, o incluso mucho más, es entender como propugnamos, cual magnanimidad plausible, al derroche que sustenta un placebo, cuyo mérito radica en cercenarnos la conciencia de una libertad enajenada.


(SAMU 12 de junio de 2014)


viernes, 16 de mayo de 2014

HASTA LA PERCEPCIÓN RESULTA PIRATEADA IV

Poniéndole algo de ají colorado a la trama, pienso tocar ahora el tema de la imagen: crueles y babosos lobos esteparios que afilan sus colmillos, mientras las ingenuas caperucitas exhiben voluptuosamente su mercancía con menguada envoltura.

Clásico ejemplo el que se hace evidente con los jeans apretados, que piratean la percepción de un físico divino, ocultando maliciosamente las cicatrices que la misma moda marca en el cuerpo (entre estrías y celulitis, enfermedades de las modas de la modernidad y sus resabios postreros). Percepciones evidentemente manipuladas por una estandarización machista, que lucra con los cuerpos de sus víctimas voluntarias, como antaño traficaban doncellas los temerarios bucaneros.

Calígulas acechantes ven en éste accionar la más fácil manera de subordinar al sexo opuesto, para consolidar el patriarcado, pues en cuanto se define como un ser inferior y con valor mercante, ya se recarga en el manipulador aquella soberbia de sentirse dominante. A la postre, lo único que logramos es que un degenerado postrado en su podio pretenda meter la mano donde no debe y flirtear con falso cetro, alegando además que cuenta con el respaldo popular para el efecto.

No es que no me gusten las carnes al aire, es más, a cualquier ser que aún le queden hormonas activas, independientemente del sexo (mas no del tracto social ahogado en ficciones indigeribles), le apetecerán. Pero el objeto mercante resulta ofensivo: ese morbo alevoso de achacarle a la víctima la razón de sus desgracias, esa obscenidad de encubrir parte de la esencia humana con el único fin de lucrar a costa de su represión volitiva, esa degradación de nosotros mismos para agradarle al resto (que a veces llega incluso a sobredosis de VOTOX), esa parafernalia inútil que provoca más degeneraciones que las que pretende evitar, en fin, todo el montaje extravagante en torno a una sexualidad encubierta tras los biombos del camarote de Garfio.


Definitivamente sería mejor la convención social de andar en pelotas, dejarnos de hipocresías bizantinas y despojarnos de la perversión victoriana. En ese caso posiblemente el galeón, controlando el equilibrio de las velas izadas en el palo mayor, llegue a buen puerto, dragando las sucias aguas de conciencias malinterpretadas por propuestas ininteligibles.



jueves, 8 de mayo de 2014

MONSTRUO EN CAUTIVERIO

Te busqué en todos los rincones de la urbe, anduve rastreando en parajes lejanos y tupidos bosques, que me condujeron al escarpado abismo, a aquel oscuro despeñadero que hiela la sangre y carcome el alma, sabiendo que ni ahí te encontraría hasta hurgar en mí mismo.

Dulce mariposa, siempre delicada, siempre hermosa. Arrebataste mi ser y enajenaste mi esperanza, cundiéndome de miedo a brusca escena, de estropear tu delicadeza con mi tétrica cabeza. Estabas aún allí, esperando a que la luna bajara a la tierra para reflejar tu dulce rostro y resaltar el carmesí de tus labios, en tanto yo seguí siendo un monstruo en cautiverio.

¡Oh fría soledad! aferrada a mí hasta la asfixia, confundiendo la felicidad con el amargo sabor de la muerte. La cabalgadura extraviada y el fogoso candor de la tierra derritiendo el carácter, mientras el tenaz viento limpiaba los restos de una magra ceniza que amortiguó un andar errante.


Desgarrando las montañas, se me escaparon las sombras entre tinieblas. Lúgubre peripecia que surcó los caminos de tu encierro, mientras pisaba frenético el acelerador, esperando que me lleve lejos de ésta angustia, augurando derrapar en mi última curva y virar al más allá, para descubrirte tras el velo de arcoíris.

(8 DE MAYO DE 2014)


SUFRAGIO O SUFRA-GIL

Ya se liberaron en la estepa
las voraces jaurías de canes y lobos,
cuyos espumantes hocicos
esperan deglutir sin piedad
nuestras voluntades cautivas.

Entre oscura noche ora opaca penumbra,
vivimos arrodillados a su voluntad
Pesares delicadamente decorados
con luminosas guirnaldas de placebo.

Haciendo lid encarnizada
a una magra tierra agreste,
que sólo requiere de conciencia
y desenvolvimiento local,
aún tribulado por ánimas corrompidas
marinadas en el goce particularizado.

(8 de mayo de 2014)


domingo, 20 de abril de 2014

EUTANASIA EPÍLOGO

¡Qué duro sufrir aquella lucidez de mente que supera a las capacidades físicas, siendo la tregua con la vida atrasada a caprichos de la agenda mortuoria! Cruel ángel negro, emerge de tu perversidad éste drama de gélidas pasiones, que carcome el alma enjugándola entre lágrimas convergentes de fétida ciénaga sepulcral. ¿Por qué te empeñas en visitarme cotidianamente, si luego rehúsas llevarme contigo? Vas pisándome los talones gozosamente, sin procurar siquiera rebasarme, como si estuvieras aún tanteando la fortaleza de un espíritu ya desvanecido. ¡Oh demonio encapuchado! Cercéname de una vez con tu refulgente guadaña y deja de burlarte de los errantes vivos, que aún guardan insulsas esperanzas.

¡Qué pesar! No sólo me encuentro completamente sumido en la desgracia, enfangado en el oscuro fondo de tribulaciones innombrables, sino que, para colmo de males, vengo arrastrando en mi desdicha a todos aquellos seres que amo entrañablemente, sin que purgare sobre aquellos culpa alguna. Es innegable testigo mía la energía cósmica, única fuerza vital del mundo y su entorno, la que demostrará a la postre que di todo mi ser por restablecerme y reanudar el orden primigenio de las cosas, aboliendo desdichas y recuperando la gracia que nos acompañó hasta mi caída, mas el ingrato devenir en el que me encuentro, remolcando en penas a quienes llevan mi lastre, está quebrando mi espíritu, sin que apelación alguna retorne a mí el don de la expresión, mostrándome inútiles todos los esfuerzos por manifestar mi desesperación y exhortar aquella despedida, que añoré desde que la luz volvió a cegar mis ojos.

Lo único que aún queda por hacer, es desvanecerme entre mis propias tinieblas, esperando quieta y pacientemente a la lóbrega Parca, dejando libres a los míos, sin aguardar que la piedad se manifieste en sacra eutanasia.

20/04/2014






jueves, 17 de abril de 2014

EUTANASIA V

Siento un abrupto despertar, entorpecido con aquella carga sobre mi pecho que últimamente se hace rutinaria, quemándome la congestión pulmonar subyacente, a la vez que una extraña existencia me besa, arrancándome por el conducto bucal lo poco que me queda de alma. Pesada extracción que contrae fuertemente mi esternón hasta dejarme sin halo de vida. Tortura recurrente que acompaña el ardor de mi lacerado cuerpo, volteando mi conciencia nuevamente al tiesto de pesadillas desarticuladas.

Así, quebrado, inerte, paralizado, obtuso, tengo el espíritu maltrecho que se aloja en un pútrido cuerpo sin vida. Refusilos constantes de despertares agónicos me colman de conciencia respecto a lo que pasa en mi entorno, sin poder hacer yo más que aguantar unos segundos sin desfallecer ante mi tortura. Lúcidos reflejos que me acercan a aquellos que velan mi purga, alimentándome con migajas de vida que serán secretadas por el ánima, que luego volverá a montarse en mi pecho para darme el doloroso beso extractivo.

Tragedia constante que chupa los pocos recuerdos de mi doncella y el bello niño que la acompaña para llorar a su padre. Peregrinos que con suma constancia se derriten en sollozos ante mi lecho, sin animarse a ejercer la vida que sonroja sus mejillas, sin cumplir con los designios que les dota sus hábiles cuerpos, desfallecen junto a mí, cual si fueran parte misma de la parálisis que me agobia. Enmohecida cadena que los ata al verdugo creador de eslabones, restando sentido a su humanidad, para anclar en pena el pantanoso destino al cual los aferró una imprudencia. Lastre invasivo que va carcomiendo el sentido vital de quienes se contaminan con su condolencia, aferrando hipocresías puritanas ante una evidencia que trasciende ficciones sociales, cuando al punto final sólo le basta un poco de cordura extraída del tintero.

17/04/2014
                                                                                                                    
(Ver: http://santiagoalonsomedeirosurioste.blogspot.com/2014/03/eutanasia.html; http://santiagoalonsomedeirosurioste.blogspot.com/2014/03/eutanasia-ii.html; http://santiagoalonsomedeirosurioste.blogspot.com/2014/04/eutanasia-iii.html y http://santiagoalonsomedeirosurioste.blogspot.com/2014/04/eutanasia-iv.html)


CONTINUARÁ...


jueves, 10 de abril de 2014

EUTANASIA IV

Un nuevo capítulo levanta su telón en esta extraña vida que vengo acarreando con lastres de impotencia. Oportunamente y sin necesidad de réplica alguna, la doncella que vela mi ser aparta sus pesares, clarifica su entonación y se dirige ante mí, como si pudiera yo romper su monólogo con alguna respuesta. Así desembrolla abruptamente un desarticulado discurso, con tantas crestas y valles, cuyo barítono arrastra incongruencias desmoronadas entre escarpadas y retórica remontada por farallones verticales, concluyendo con poda: deshojando ideas que cristalizan aquel pasado que he llevado a cuestas por medio de un sueño sin fin ni génesis.


Huelga replicar nuevamente todo ese aluvión de anécdotas, enturbiado con variopintas sensaciones mal digeridas y adjetivos que desmenuzan una existencia impalpable, mas del relato debo rescatar la conclusión que alega mi estado actual. Entre altibajos de tensión y ahogos involuntarios, pudo su aguda voz confirmar la veracidad de aquel accidente en la motocicleta, desvaneciendo las presunciones de mi sueño, para asirlas en una realidad pretérita, que me tiene enclaustrado en ésta excrecencia inmóvil.

10/4/14

CONTINUARÁ...


miércoles, 9 de abril de 2014

EUTANASIA III

Efectivamente se trata de ella, del hada que se aparece como mi pareja en los sueños que glorifican mi tormento. Mucho más delgada que lo que la recuerdo de las alucinaciones, con el rostro completamente demacrado, caladas mejillas entornadas por oscuras ojeras e irritadísimos ojos, pero esta vez con una cintura muy remarcada y adolecente del fértil vientre. Algunas canas pintan su azabache cabellera y las arrugas empiezan a pronunciarse en su rostro, ¡oh leal compañera! ¿Cuánto tiempo llevaría postrada a mi lado?


Por una casualidad motivada en energías reprimidas dentro de un cuerpo flácido, cual efecto kármico o designio divino, ora cósmica piadosa en fusión enérgica, se aproxima el médico para posar, una vez más, sus carnudas pinzas dactilares en mis párpados y esculcarme como a aquel maniquí inerte que le fuera provisto en prácticas universitarias de anatomía, al mismo tiempo que, elevando su voz, enfatiza la importancia vital de reforzar mi ser consciente a través de arrullos de cariño y manifestaciones de vida, pretendiendo así convencer al estropajo que llevo de cuerpo, para que se incorpore pronto a la vida que lo aclama.

8/4/14


CONTINUARÁ...


jueves, 27 de marzo de 2014

EUTANASIA II

Entumecido, ataviado por una quietud anquilosante, absolutamente desconcertado con mi situación real,  me veo rodeado por las tenebrosas tinieblas, en la garganta del abismo de Belcebú, por donde apenas se filtra un fino hilo de luz que acompaña mi esperanza. Sabiéndome físicamente disminuido, decido evitar cualquier esfuerzo corporal.

El agudo eco de los lloriqueos nuevamente acompaña mi lecho, pero debo controlar mis ansias y la corrosiva curiosidad por descubrir el rostro de su proveniencia. Es mejor que acumule fuerzas y abra los ojos recién en cuanto tenga la certeza de superar las obnubilaciones. Entre tanto tengo aún muchas otras cosas que descubrir, siendo pertinente priorizar aquellas que me demanden el menor esfuerzo, de entre ellas, descifrar aquel recurrente sueño que a la par de describir mi esencia, me involucra con seres aparentemente queridos por mí y revela un trágico accidente: recuerdo que en cosa de segundos recibía un aluvión de imágenes decoladas desde un cálido beso de rutinaria despedida, hasta el violento tráfico de una ciudad convulsionada, deteniéndose todo abruptamente con el impacto de mi motocicleta, ruidos de explosiones, gritos desesperados, alarmas de auxilio y sirenas intermitentes. Todo aquello me acarrea a una tétrica oscuridad absoluta, que me enceguece y cuyas tinieblas logran nublar todos mis sentidos. Tortura en la que siento ahogarme una y otra vez, mientras vuelven cual recuerdos aquellas imágenes representativas de un universo paralelo.

Incluso avispado siento un vínculo estrechísimo con aquellas premoniciones, como si fuera yo realmente el actor principal de semejante tragedia, mas mi única constancia real de existencia es que soy un ser racional, capaz de percibir tenuemente lo que sucede en mi entorno, sin mayor voluntad que la de abrir mis ojos y sobrellevar dolores extremos de origen desconocido. En fin, sólo puedo afirmar que llevo una existencia vegetativa sin pasado propio y con un presente sumamente agobiador. Brotan en mí muchos conocimientos de las ciencias e historias, sin que pueda definir el precedente, pues es como si mis genes ya vinieran recargados de cultura general; cosa que aún no me explico, toda vez que desconozco su origen en mi raciocinio y considero inconcebible abarcar tanto conocimiento, sin antes haberme desarrollado en el ambiente. Tengo aún plena conciencia de mi primera pulsación e incluso de mi descubrimiento de la luz, eventos primordiales en mi paso por éste mundo, que se dieron hace un par de desmayos, por lo tanto deduzco que mi corto tiempo en esta tierra es incapaz de dotarme de tal raciocinio.

Sé que en este momento me encuentro plenamente despierto, sé que voluntariamente aquieto mi cuerpo y retengo cerrados los párpados, pero no me he dormido aún. Sin embargo vuelven a mí aquellas imágenes del sueño que me hostiga repetidas veces. La diferencia en esta ocasión es que acarrea imágenes mucho más nítidas que las manifestadas en estado alfa. Ya veo en ellas detalles que antes omitía, veo el blanco rostro de quien aproxima su dulce boca a la mía para despedirse, veo el brillo de sus ojos que denotan amor y admiración por mí, veo en su complicidad el enlace que nos une desde su esférico vientre y la promesa de una relación familiar prosperando. Incluso logro ya vincular la agudeza de su voz con el mismo tono de sollozos que acompañan diariamente mi lecho.


¡Debo abrir mis ojos! Tengo que descubrir aquella verdad que me está enloqueciendo, develar si realmente se trata de ella y si realmente tengo una historia propia, anterior a mi actual conciencia. El miedo a lo inesperado, ora el miedo mismo a lo que espero develar, ora aquel miedo a reconocerme distinto a lo que ya creo que soy en la actualidad, son pasiones que empiezan a ahogar mi intención. Dilato el momento de verificar mis supersticiones mientras me corre un halo frío por el alma… titubeo, me acobardo… y ¡zas! Doy el brinco a la piscina: abro grandes los ojos, enfoco la mirada, supero la incandescencia y perfilo mi vista hacia el lamento que me acompaña. En el mínimo margen de segundos que separan mi acción al repentino salto de mi objetivo que, nuevamente, expresa su sorpresa llamando a otra gente, logro encontrar entre la negra cortina de mechones caídos un blanco rostro calcado de las facciones registradas en la musa de mi sueño.

27/3/14


CONTINUARÁ...


miércoles, 26 de marzo de 2014

EUTANASIA

¿Dónde estoy? ¿Quién soy? ¿Porqué esta todo oscuro acá? Siento que me muevo pero no causo impacto alguno en el ambiente. Deduzco que la oscuridad se debe a que mis párpados permanecen cerrados, a pesar del inhumano esfuerzo que hago por abrirlos. Próximos a mí se hacen cada vez más notorios los ecos de un sollozo constante, acompañados de un invariable pito, agudo e insoportable. Me pesan los anquilosados músculos, mas mi alma se hace aún más liviana que el mismo éter. Empieza un cosquilleo por mis miembros, el cual viene acompañado de esporádicos pinchazos. Mi tronco revela retortijones que me tienden en agonía, sin poder reducir los espasmos con masajes de mi inmóvil mano. El dolor es cada vez más agudo y las torturas se me acumulan. Un mareo nauseabundo se apodera de mí y en tortuoso dolor advierto que desmayaré en seguida.

Nuevamente tomo conciencia de mi ser, los sollozos son ya tan claros que podría hasta definir la corta distancia que los separan de mí. El agudo pito sigue entonando su insoportable chillido en tono fijo. Los dolores no han cesado realmente, pero aparentemente recupero de a poco el control en mis párpados. Con sumo esfuerzo procuro abrirlos y la lúgubre oscuridad torna en nebulosas tinieblas que aclaran paulatinamente, llegando a herirme las retinas el enceguecedor destello de una aurora adolecida durante largo tiempo.

Escucho que los sollozos paran de golpe y el ventear de la presencia vecina me alerta que alguien se incorporó de mi lado, a la vez que histriónicos gritos indescifrables brotan de su voz. Entre nebulosas percibo que se trata de la silueta de una mujer, mas no llego a enfocarla correctamente. A su lado se incorpora repentinamente una mancha blanca que se me acerca presurosamente. Calientes pinzas carnosas se posan en mis ojos y una luz brillante encandila mi magra visión, mientras las agudas palabras de una mujer testifican que sorpresivamente abrí los ojos, denotando un nudo en su garganta inmediatamente desenredado con el recurrente llanto que llevo registrado en mi memoria más cercana.


Una varonil voz de tenor procura desarticular el histérico ataque de pasión mientras resuenan palabras de alivio. Con cierta nitidez oigo que confirman lo sucedido y que en efecto mis pupilas, algo dilatadas aún, ya manifiestan signos vitales, que deduzco escasos en mí hace tan solo unos instantes anteriores a la escena. Simultáneamente se incrementan las voces y presencias difusas enturbian el ambiente, quebrando así mi cansado espíritu. Invocando descanso, mi debilidad nuevamente me hace flaquear. Mientras voy desvaneciendo nuevamente, oscurece mi mirada y se atenúan los confusos ruidos guturales de distintas gargantas. ¡Ahí viene un nuevo desmayo!

26/3/14

CONTINUARÁ...



miércoles, 12 de marzo de 2014

HASTA LA PERCEPCIÓN RESULTA PIRATEADA III

Otro caso de piratería, que la coyuntura en mi ciudad me trae a la mente, es aquel relativo a los prestadores privados de servicios púbicos, quienes subrogan la legitimidad de la gente abusando de la cruel necesidad. En efecto, se trata de un gremio absolutamente corsario, el cual acomete lucrativamente contra todo ingenuo que se le aproxime.

En algunos casos mantiene un bajo perfil, achacándole sus propias deficiencias a quien pretenda subrogar en su ausencia, ora se excusa en incapacidades legales, perogrullos y carencia de competencia administrativa, ora se escuda en carencias de recursos responsabilizando en el fondo al propio usuario.

Éste tipo de artimañas emergen de la piratezca costumbre de tomar el botín para enriquecimiento propio, en cuanto se le efectiviza aquel asalto de arcas ajenas: toman el timón despojando o desconociendo al legítimo, para desviar la nave y sus recursos hacia la ruta de su mezquina conveniencia. Lo más corsario y falaz del caso es que, simulando la honorabilidad del servicio, desprecian su ruta real e invierten los papeles, quedando el beneficiario original a la deriva en un naufragio cual carnada de tiburones leguleyos. Tristemente el servidor resulta sirviéndose del servido, y se lo sirve bien cocido en vajilla fina.


Cruel parodia que renace constantemente en las fábulas de zorros disfrazados de ovejas, hasta que encuentren a la oveja negra, horma de sus zapatos, que logre transmitir la rebeldía consciente en el rebaño, convirtiendo sus lanas en aquellas garras de pumas con las que engullirán a las ratas y zorrillos. O al menos queda la esperanza de justa victoria, que se cierne de las paradojas morales de cualquier leyenda bucanera digna de prestigio…

12/3/2014



miércoles, 5 de marzo de 2014

MICRORRELATO

Trepó los peldaños pisoteando todas las cabezas que se le interpusieron. Al llegar a la cúspide fue feliz aplastando a los sobrevivientes, hasta que una brusca caída acabó rompiéndole el cráneo con el cetro que llevaba aferrado a la mano derecha.


En su lápida agoniza esculpida la retórica que escribió su mano izquierda; y el pasar del tiempo lo hizo leyenda.

5/03/2014


miércoles, 26 de febrero de 2014

IRRESOLUTO


Cansado de andar a la deriva, buscando un destino aún incierto, rumiando incluso los avatares de una derrota programada, veo tras la tormenta de arena y solo encuentro lagañas petrificadas que se prolongan hasta la diástole. Interrogantes que desangran esperanzas se contemplan en el reflejo de ilusiones errantes cuyos pétalos se deshojan en angustia: nuevamente quise tener certezas para decirte firmemente, como otrora, que te amo… mas el ánimo me tembló y carraspeó mi voz.

Menguando mi tiempo, apenas recuerdo el origen de aquellas cicatrices, cuya escara lleva tu nombre y los estigmas de tu inseguridad son mi propina. Las caretas ocultas de la oscura soledad se visten de profundo engaño lúgubre, que corroe las certezas y gangrena la razón, siendo su brillante tul una mortal trampa de ciénagas indragables. Mientras tanto se me derrite el hada entre los dedos y aún me queda la borra de tus demonios.


Filas cuchillas dispersadas en la senda del descalzo, enseñaron a deambular por extraños laberintos de perpetuos pasamanos, viendo así desde lo alto el río carmesí, corriendo en aluviones sin paz bajo su ser. Pétalo entre bestias, cual diente de león en el verde prado. Retos enfangados que apenas sobrepasan la deontología de su seudónimo. No termino de entender si se trata realmente de un adiós, o por lo contrario una invitación al rencuentro, para lo cual me es imprescindible hundirme en lo profundo de tu mirar, y así reflejarme en el blanco cáliz de tu sonrisa, mas esperaré sentado por una lágrima de sol, que pueda guiarme nuevamente al reverso de la aurora.

26/02/2014


martes, 25 de febrero de 2014

VEJEZ


Los sueños, suspiros contenidos por aspiraciones frustrables; aún tengo sueños, por lo menos diez minutos después de cada comida.

Entre los sentidos se deterioran la mayoría. El sentido común suele quedar, siempre y cuando no se interpongan los caprichos. Pero la visión se va encandeciendo al ritmo de la sordera; ¿Mala vista, vista selectiva, a la vista gorda? Sólo veo que me queda cansada la vista.

Mi caja de Pandora, almacén de los recuerdos, cúmulo de experiencias, enseñanzas que acompañan todo el trayecto; mi memoria es extraordinaria, siempre y cuando me acuerde que desayuné hoy.

Dentadura tan fuerte que prefiero sacármela antes de dormir y suman aquellos otros achaques que menguan mi voluntad cual hachas al tronco de un grueso roble.


Las pasiones ya no son imprescindibles, pues viví lo necesario. Ahora la soledad, otrora triste soledad, no es más que el preludio del más allá, mientras se refleja en mi rostro la extinta llama de aquella chorreada vela carente de pabilo.

24/02/2014

viernes, 21 de febrero de 2014

TEXTUALIZANDO


Llega un momento cúspide de la soledad, en el cual uno pivotea con tanta constancia algunas ideas eco en su cerebro, hasta que las crudas frases con conceptos al dente se convierten en extraviado perdigón deseoso de encontrar la salida y dejar de rebotar dentro del cráneo ya sumamente lacerado; ese es el momento oportuno en que el poeta desangra los forúnculos de su pecho y el escritor plasma con candencia la cruda realidad que lo está agobiando. Es aquel momento en el que logran brotar del tintero erupciones de pasión que se impregnan cual basalto en arte retórico.

Lágrimas digeridas que se reabsorben antes de desbarrancarse por el vértice ocular, cristalizadas en una esperanza y expresadas tales como les manda el halo emotivo. Finalmente toman forma de parasitarias garrapatas que se aferran a la celulosa hasta amotinar la expresión. Mociones concatenadas cuya presencia sólo muestra una mísera parte del gélido tempano que lleva dentro su autor, brotando cual vapor al hacer contacto con la febril necesidad de desahogar pasiones.


Bipolaridades que escapan de las garras de la locura, antes que el orate se ensimisme nuevamente. Desahogo y respiro, masoquismo y suspiro, resignación y rebeldía; constantes dicotomías que cansadas de ser masculladas toman vida propia, para que otros seres les den espléndida cabida entre sus propios perdigones internos.


jueves, 6 de febrero de 2014

QUISIERA

Cómo quisiera ser un artista,
para así plasmar en blanco lienzo
aquella voluptuosa silueta
con sedosas curvas de arista.

Cómo quisiera ser escultor,
que moldee tu tersa figura
masajeando tus suaves caderas,
hundiendo mis dedos sin holgura
y marcar así tu sensual cintura.

Cómo quisiera ser un músico
que con su fino y tenso arco
haga vibrar tus frágiles cuerdas
para así con tan grato placer oír
de tu voz aquel agudo gemir.

Cómo quisiera ser marinero
para en mi destino anclarte…
a la vez ser también el trovador
que logre con palabras rendirte
y de mi lecho nunca perderte.

6/2/2014


lunes, 20 de enero de 2014

SUEÑOS DE AULA

El título puede quedar algo corto, toda vez que el contenido pretende abarcar aquellas esperanzas que, si bien surgieron en muchos casos durante una temporada estudiantil, se afianzaron inmediatamente después de dejar atrás los salones de clases, en aquella etapa obligatoria de baños de realidad que termina desprestigiando, difamando incluso, lo aprendido a través de doctos teóricos. De igual manera la pretensión puede, y probablemente lo hará con mucha diferencia, quedar huérfana ante la inmensa información que pudiera abarcar, quedando trunca entre desvelos depurados de quienes realmente fueron más allá de la angurriosa ilusión de enriquecerse a costa del título de licenciatura.

En efecto, lo que ordinariamente se pretende al escoger determinada carrera universitaria, es dotarse de las capacidades mínimas para modificar el entorno. Incluso los más utópicos llegan a creer que reinventarán las constelaciones y el girar de las órbitas tornara inverso, logrando que gire alrededor de nuestras máximas el universo entero. Pero ésta avalancha puede sobrarle al actual costal de harina. Al caso, lo que le compete son aquellos planes medianamente realizables en el tiempo. Cálculo circunstancial que pudiera basarse en reivindicaciones positivas que alimentaron la esperanza, toda vez que las coyunturas atravesadas brindaron de ciertas luces que hicieron creíble la asimilación de algunos retos a futuro.

Entrando en materia, considero prioritario enfatizar en la utopística de democratización, la cual se basó en la época de nuestros padres en una abolición de las dictaduras autoritarias, llevándonos a los sucesores a pretender su perfeccionamiento dentro de sistemas más participativos. Personalmente considero que ahí radica una de las mayores sesiones anarquistas de nuestra historia contemporánea, pues perdimos el monopolio de las ideas municipalistas y de participacionismo derivado de la democracia directa, (claro ejemplo de esto es la vilipendiada y ultrajada participación popular y otras grandes reivindicaciones entonadas bajo el coro de “tierra y libertad” ora “sin dios ni amo”) para que el clamor popular ejerciera plenamente su voz.

En efecto, lo que a principios del milenio vivimos como propugna constante de un nuevo poder constituyente, era básicamente el requerimiento, la exigencia de mayor inclusión, no así una tergiversada pugna separatista que acentuara las diferencias y marcara profundos pozos de discriminación. De la misma manera que se quiso incrementar las cuotas individuales de administración de nuestro propio entorno, lo cual devino contrariamente en un chovinismo ultracentralista que está arrasando con las raíces de la cosa pública.

Arrastrados sueños de viejas utopías, que antaño sonaban con banda triunfal y al pasar los tiempos anquilosaron en decepciones, degeneraron en el poder absoluto de caudillos, engendraron nuevamente las agonizantes corruptelas, revivieron los orfismos de la ética plural y convenenciera de lo público.

Sueños, sueños de aula, sueños con serpientes de mar, transparentes, que se devoran a leviatán para luego engullirse a sí mismas… irónicos sueños que acarrean la paradoja de la resignación, pues en definitiva lo frustrante de cada sueño es que siempre despertarás antes de culminarlo y sin saber siquiera qué te hizo sudar tanto.

¡Despertares con olor a látigo, camuflados sínicamente bajo la prebenda y el arte del fraude!


Ahora queda secarse las lágrimas y el sudor, poner nuevamente empeño desenmascarando vulpejas y, luego de un buen chocolate caliente, volver a soñar mientras aún esté permitido.

20/01/2014




miércoles, 8 de enero de 2014

SEXOFONISTA

Desvanecida cual aurora
te apareciste como espectro,
dejando luego en el viento
rastro de notas con tu aroma

Esperanza perdida
con rutina agriada
claman por ti mis ansias
de liarte entre dedos.

Aquel pesar de tu ausencia
clavándome gotas de delirio,
resonándome hoy mi memoria
que aún te extasío en mi alma

Un futuro inhóspito
parido del pasado
almacenando la ira
del presente continuo

Te llevas mi halo de sonrisa
cuando llora aún melancolía
de llovizna que acarrea tu ser
desvanecida cual azul bruma.


(07/01/2014)


jueves, 19 de diciembre de 2013

Y LES DIERON GAS POR DERECHOS

Me llora el alma a borbotones,
colmada de injusticia hasta la medida.
Pues con un gesto garantizan,
mas con otro a imberbes gacifican:
Bono escolar en mano izquierda
reprimenda infantil en la derecha.

Demagogia en voz en cuello
y zorra tiranía entre rebaño,
el populismo siempre camuflado:
acumulando votos con prebenda,
previendo cúmulos de botados.

Botados en su agonía por disidentes.
Botados al margen por resistentes.
Botados los cadáveres a fosas,
fosas comunes de botados niños.
Botados hasta los votantes
y siguen los tiranos indignantes.

Garantizaremos sus derechos
les dijeron los malhechores,
ofrecieron así  equidad y justicia:
y como a terroristas retractores.
sólo violaron su inocencia
con reprimenda y golpiza,

¡Me llora el alma a borbotones,
con este gobierno hipócrita
y sus autoritarios matones!
pero me ayudaras a pegar el grito
para joder a estos cabrones.

19/12/2013



viernes, 13 de diciembre de 2013

INDECISIÓN

Ferrocarril, carril, carril,
Arica-La Paz, La Paz, La Paz…
un paso para adelante
y otro para atrás, atrás, atrás…

Al momento de dar el clavado,
torna relevante guardar la toalla
y refrescarse sólo en el lavabo.

Ya convencido a tomar las riendas,
decido desensillar y guardar meriendas…
con locomotora siempre para adelante
votando su humo blanco hacia atrás.

Un paso para delante y otro para atrás,
el espacio acaba cada vez más estrecho,
mientras el tiempo aún corre rapaz.

13/12/13


miércoles, 11 de diciembre de 2013

VIOLENTADA


Allí yace, depositada en un frígido rincón, cual bulto abandonado ante el altar de dioses inmisericordes, recargada de penumbra y soledad, saciada por las sombras que la rodean y embrutecida por recuerdos e imágenes abstractas que la hostigan y merodean.

De pronto, se palpa melancólicamente el cuerpo para terminar acariciando su aterciopelada tez, mientras las saladas lágrimas buscan la manera de brotar nuevamente por sus henchidos ojos. Toma una gran bocanada de aire que luego expulsa solemnemente, dándose así el impulso mínimamente requerido para arrebatar de la mesa cercana un pequeño trozo de papel de arroz y la cartera de tabaco, mas antes de concluir lo cometido, desvía su atención a la blanca celulosa aferrada entre sus dedos e imprime un nuevo esfuerzo por alcanzar algún lápiz desparramado en la misma mesa. Ahí mismo se reclina sobre un asiento y extiende ante la tabla el pequeño pliego donde planea plasmar, quizás, las últimas palabras que alimentan su tormento.

Nuevamente respira hondo y vuelve a ensimismarse ante sus revoloteados pensamientos. La indecisión la mantiene dispersa y la perversa ansia por concluir sumariamente la aflige aún más. Confundida, aparentemente abandonando la empresa lírica, coge una pizca de húmedo tabaco, la palpa suavemente apreciando como de costumbre la fina grasa que deja su rastro entre el índice y el pulgar, aspira sutilmente su fresco aroma y vuelve a depositarlo en su lugar, sin permitir en ésta ocasión que le salivé la lengua.

Resuelta, embiste una nueva empresa y apura sus pasos hasta la habitación contigua, abriendo sin contratiempo alguno la puerta del ropero y trepando hasta la última repisa, para sacar de allí un receptáculo de madera brillante con altorrelieves barrocos. Cumplida su meta, ensombrece el rostro y retorna a la mesa con el paquete entre las manos, recuperando la magra expresión que ahonda en su tristeza. Retira la tapa del cofre y con proverbial paciencia extrae el antiguo revólver Smith&Wesson calibre 38 de su benemérito progenitor, así como la pequeña caja de municiones plateadas y los implementos de limpieza.

Distraída con el afán, abandona esporádicamente aquél cúmulo de aflicciones y concentra su vitalidad en desarrollar un trabajo absolutamente pulcro para relucir de aseo el cromo que cubre el arma, así como las sulfurosas estrías que corren en espiral por el interior del cañón. Obsesión estridente que empieza a carcomerla por dentro. A partir de la séptima u octava repetición de una rutina que rememora antiguas caricias del frío metálico, cual si fuera la gélida alma de aquel amor mal correspondido, del tirano que la mantuvo en equívoca contemplación obnubilando su ser primicial, del truhán que la está ahogando entre suspiros y melancolía, vuelve en sí para seguir martirizándose.

Arma en mano, con la fría bala depositada suavemente dentro del tambor, con la cacha hurtándole calor y humedad a la piel de sus manos y con el cañón bien dispuesto en la sien derecha, el remolino de tristes recuerdos y el dilema ético gangrenándole la mente, siente la presión del gatillo entre el temblar de sus falanges y presume el “click” del martillo que se clava en el percutor: incandescente chisporroteo que ilumina todo el ambiente, que vierte de nueva luz su cerebro y amalgama de colores sus sentidos; estruendo que retumba en cada una de las paredes, en cada mueble, en cada rincón, en cada vericueto, cuyo eco repica estridentemente en los vidrios, casi clisándolos entre hondas ensordecedoras. Así se abre paso entre el conducto surcado, girando armoniosamente, la energúmena munición que irá a impactar su confusa testa.

Restablecida del shock, retraída del premonitorio sueño, aterrizada en la última impresión, aquella que refiere el peso del arma apoyándose cerca del parietal, derrama su última lágrima de impotencia y abandona el arma al costado de la tabacalera. A la par, cae en cuenta que lo único que puede ganar como venganza es que su verdugo tome, por primera vez en su vida, una esponja para limpiar la sangre derramada en la alfombra.


Ahora sólo le queda empacar sin retorno.

(11/12/13)


jueves, 5 de diciembre de 2013

HASTA LA PERCEPCIÓN RESULTA PIRATEADA II

Precisamente uno de los casos más pervertidos de piratería que nutre de morbo nuestra cotidianeidad, es aquella mezquina intención mediática de generar mayor audiencia por medio de la crónica roja, que de crónica tiene la enfermedad y de roja las manchas de sangre con que se ceban los ampulosos bolsillos de quienes lucran con el pesar humano.
              
Insisto en que es un modo contemporáneo de piratería, no sólo por la codicia bucanera que la engendra, ni la insensibilidad corsaria con que muestran despiadadamente alguna desgracia, ora sed de sangre caliente que le de el tinte llamativo a la pantalla, ora ignominia arrasadora que aleje cualquier atisbo sobre la verdad; es además piratería de calca y copia, toda vez que rematan con tiros al blanco a las víctimas del sistema, cual presas escogidas para purgar su ponzoña desde el primer brebaje.

Se trata de una masa polimorfa que acecha lo más cotizado, recalcando una y otra vez sobre el mismo tema hasta que rebalsen la tolerancia y su psicosis deje de mellar conciencias. Obviamente esta podredumbre que carcome hasta al alma más pura, tiene la afición de expandir su mohosidad sembrando esporas incluso más allá de la conciencia y moralidad, repercutiendo en otras sensaciones que guíen la vida en las urbes: apología permanente de la deshumanización, criminalización de lo natural y racionalmente humano, fábrica constante de manuales de modus operandi para principiantes y expertos; desvirtúan permanentemente la percepción, dando pie a que la sensación errónea de victimización torne en victimaria. Tan es así, que en países como el mío la gente cree que vive dentro de una oscura nube de inseguridad y que todos sus bienes, incluso los espirituales, se ven constantemente amenazados ante el asalto de mitológicos destripadores.


Este es pues, el primer factor de piratería escogido en el análisis, toda vez que los monopolizadores de la desinformación pueden hacer y deshacer a su antojo, con tan sólo una pizca de engaño y cundiendo la moda mediática coyuntural… pero al final la memoria es tan sabia que su abono termina bien pasmado en lo recóndito de la estupidez…
(05/12/13)

miércoles, 4 de diciembre de 2013

HASTA LA PERCEPCIÓN RESULTA PIRATEADA I

Sin ánimo de ser pretencioso, simplemente pariendo reflexiones en voz alta, o para ser precisos en texto con letra “Arial 12”, tañen con eco neuronal algunas conclusiones ciertamente desoladoras: no sé si se trata de una cuestión ancestral, tampoco si se replica en el resto de la región, mucho menos si se trata de alguna rareza genética o instinto de supervivencia ante un mundo globalizado sobre las espaldas de los países en desarrollo, sin embargo acá se hace evidente nuestra capacidad, afición, voluntad, sujeción, dependencia, angurria, fiebre por la piratería.

En efecto, cuando encontramos que alguna idea o proyecto tiene buenos resultados, somos los primeros en copiar la iniciativa… y si podemos tomarle la delantera hasta nos arrogamos su autoría. Claro, cuando se trata de proyectos de desarrollo solemos generar malas copias, con papel carbónico gastado por anteriores recomendaciones de gabinete emitidas por el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. Pero en el resto de los aspectos de la vida suele irnos individualmente bien al momento de imitar y/o superar la copia original.

Evidentemente no es motivo de orgullo el adolecer de tal manera de creatividad y tener el ingenio en reposo para usurpárselo a otro, mas en la cacería si somos expertos en atinarle al blanco en el primer tiro… y si nos va mal, ya a alguien se le ocurrirá otra nueva presa.


Esta abstracta protuberancia del surrealismo en que vivimos se expande transversalmente en prácticamente todos los espacios y momentos de desenvolvimiento social que nos rodea. Muchas de aquellas veces, con grandes satisfacciones e incluso inspirando ciertas alteraciones positivas que reditúan posesionándonos en el podio del liderazgo; pero en otros casos no es más que una masa fangosa que nos atrapa hasta el cuello y asfixia toda esperanza de brotar eficientemente ante la dinámica mundial, abundantemente conocida como rigor caníbal y competencia sin trincheras…

(4/12/13)